sábado, 5 de noviembre de 2011

DCgPA: La conjugación del verbo arrasar

Diario de campaña general de un padre en apuros: Día 2.

Acabamos de empezar la campaña y pretenden cargársela. El primer día va el CIS (que no tiene nada que ver con Grissom) y publica una macroencuesta para decir que tras las elecciones hasta los ujieres del Congreso van a ser del Partido Popular. Las gaviotas se comen la rosa, hasta en el cartel de Rubalcaba.

Los que van a arrasar
Muchas gaviotas en el horizonte.
Imagen de pantinesdistinto.wordpress.com
Los populares. Siempre que salen los datos de una encuesta, mi mujer me dice "Pues a mi no me han preguntado". Con ese escepticismo en casa, sólo comparable al de Pepiño Blanco o al de Antón Losada -no sé si las raíces gallegas tendrán algo que ver-, sumado a los habituales errores de este tipo de sondeos,  puedo decir ese topicazo de que la única encuesta definitiva es la del día de las elecciones. No obstante, si no se alejan mucho de los resultados, estamos ante el 82 de los populares. Si en marzo, además, ganan en la Junta, no va a haber pepero de carné sin cargo público o, en su defecto, sin contrato con las administraciones, que el liberalismo llega hasta donde llega.


El que ha sido arrasado
Zetapé. El maligno. El guardián del averno. El abyecto. El inepto. El culpable de todo. Su figura está absolutamente eclipsada, incluso entre sus propias filas en las que le escatiman los mítines. Ayer lo oía con la voz tomada por el resfriado desde Cannes y se me enternecía el corazón. Viendo a Grecia al borde del absimo, Irlanda y Portugal intervenidas y, ahora, Italia con vigilancia especial, podría haber dicho aquello del mítico Laporta de "Al loro, que no estamos tan mal". El problema es que lo contratamos para jugar la Champions League europea con Francia y Alemania y estamos al borde del descenso salvados, esencialmente, porque hay cuatro peores que nosotros. La pregunta que se puede hacer el observador externo es si España y los españoles estmos más cerca de Alemania y Francia o de Portugal y Grecia.

El que arrasó con su país
Berlusconi. Ya sé que no se presenta a las elecciones en España, pero conviene no olvidar su ejemplo. Ayer en rueda de prensa avisaba de que los "cabezas cuadradas" del FMI iban a estar encima suya y lo hacía echándole las culpas al empedrado. Todos son culpables menos él. Y lo decía mientras se reía y recordaba que en Italia no se vive tan mal. Cuando hablamos del deterioro de la política hablamos de personajes como este que llegan después como salvadores y acaban hundiendo aún más esa patria que dicen salvar.

La patochada del día: González Pons
Me da a mi que no va a ser el único día que se pasee por esta sección el hombre de los tres millones y medio de empleos. Ni siquiera ayer que los datos del CIS auguraban una victoria histórica para los suyos se salvÓ de criticar al Centro de Investigaciones Sociológicas. Como dice ese lema periodístico "No dejes que la realidad te arruine un buen titular". Después llegó Ana Mato y matizó el discurso. Si Mato tiene más prudencia en sus declaraciones que tú, es para hacértelo mirar.

viernes, 4 de noviembre de 2011

DCgPA: Lo que nos dejan votar

Diario de campaña general de un padre en apuros: Día 1.
Me encantan las campañas electorales. Ya sé que soy un rara avis y que sería mucho más lógico mostrar el escepticismo de mi amigo Landi, pero a mi me gustan. No sé por qué, no existen razones objetivas de peso. Lo único que en campaña se pueden ver a los políticos ganándose (buscándose) el sueldo y eso resulta excitante. Antes porque hacían propuestas y reflexionaban sobre el futuro de nuestro Estado. Ahora porque suelta exabruptos y elevan el nivel de patochadas diarias. Es el signo de los tiempos. Sea como fuere, la campaña es el momento ideal para hacer un diario. Como al New York Times no le interesaban mis reflexiones, El Periódico ha fichado al siempre parcial Antón Losada y los griegos que me lo ofrecieron no me pagaban sino que tenía que aportar yo para comprar el papel, he decidido hacerlo en mi blog. Como en las municipales o en las anteriores generales y autonómicas.

¿Volverá la niña de Rajoy?
Imagen de eldiscursodetuvida.blogspot.com 
Campaña aburrida
Frenemos la euforia del primer párrafo y reconozcamos que estamos ante una de las campañas más aburridas de los últimos años. Lo de que sepamos el resultado de antemano no es algo que nos soliviante especialmente a los ciudadanos de Cádiz, acostumbrados a saber quién va a ganar en unas elecciones. Lo novedoso es que quien va a ganar no dice nada. Nada nuevo. Hubo un tiempo en el que generaba ilusión  o al menos lo pretendía. Aquello de que la economía mejoraría con la confianza de un nuevo gobierno y todo eso. Pero ahora se ha instalado en el discurso de que va a ser todo muy difícil, de que ya veremos, de que a ver qué nos permiten los mercados y uno no sabe si te está pidiendo el voto o un abrazo para animarlo. Esperemos, al menos, al lunes del debate. Si saca a la niña igual nos divertimos.



La pegada
Una campaña que se precie empieza con la pegada de carteles, aunque ayer en Cádiz, con la que estaba cayendo, los carteles se pegaban solos. Ahora lo de coger la brocha, el cubo y darle a la pared se ha quedado anticuado. Ahora hay pegadas virtuales y otras modernidades. Después saldremos a la calle y veremos empapelados los escaparates de los comercios abandonados -atentos al de Viajes Marsans que es un clásico-. Pero eso será cuando la prensa no esté delante. Porque en lo de la campaña electoral nos encontramos en ese extraño punto del camino en lo que lo nuevo no termina de convencer a los viejos y lo viejo es muy antiguo para los nuevos. Resultado, los candidatos van de modernos con perfil en twitter y los curritos de la campaña siguen con la cola pegando carteles en los huecos libres.


Lo que se puede votar y lo que no se puede votar
Desde anoche nos están pidiendo el voto. En Facebook, en twitter, en la televisión, en la radio, en las paredes...  Dapertutto, que diría un italiano. Por tos laos, que se dice aquí. Pero, ojo, nos piden que votemos para que ellos tomen las decisiones por nosotros. Igual, llega un día en el que hay que tomar una decisión importante, esencial para el futuro de España y los españoles y, entonces, no querrán que votemos, nos privarán del derecho a ser consultados en referéndum. El ejemplo griego viene perfecto para este tipo de casos. Aunque ya antes ZP lo hizo aquí con la reforma constitucional, la que iba a calmar a los mercados.

La patochada del día: el escudo antiparo de Teófila.
Nuestra querida y nunca suficientemente bien ponderada señora alcaldesa está que se sale. Tanto carnaval oído desde el palco municipal que ha decidido lanzarse al difícil arte del juego de palabras. Ayer presentó las medidas por el empleo del Partido Popular y las llamó "el escudo antiparo" frente al "misil del desempleo lanzado desde el PSOE". Sería ridículo si no fuera porque la crisis ha dejado sin empleo a casi cinco millones de personas. Para colmo, lo presenta con PP Blas al fondo como si estuvieran pasando revista y resulta todo aún más patético. Sólo les faltaba la Cospedal y sus 12.000 euros mensuales de sueldo(s). Si PP Blas es el ejemplo de lo que van a luchar esta gente por los trabajadores, apañados vamos.

jueves, 3 de noviembre de 2011

On air: Viva Santa María del Mar libre


Vista panorámica de Santa María del Mar.
Foto del gran Miguel Gómez para La Voz.

Esta mañana me he desayunado con la noticia de que va a reabrirse la Plaza de Santa María del Mar. después de haberla visto varias veces cuando salgo a correr y haber comprobado que el restaurante mirador previsto se ha ubicado en los bajos y no en el centro de la plaza, me parece una buena noticia que confirma que, de vez en cuando, protestar sirve de algo.
He leído en la prensa de esta mañana que hoy se vuelve a abrir la Plaza de Santa María del Mar. Supongo que queda menos para que retiren las vallas del Paseo del Vendaval, pero, por de pronto, ya tendremos disponible ese mirador privilegiado del inmenso océano que disfrutamos en Cádiz.
Se va a abrir la plaza gracias a la financiación del plan Proteja de la Junta de Andalucía -esa que no hace nada por Cádiz-. Pero, lo más importante es que se abre la plaza pública y libre, sin la privatización del espacio común que suponía montar aquel mamotreto en forma de quiosco que los gobernantes municipales, auspiciados por un empresario amigo, habían previsto instalar allí.
Porque hace tres años en el centro de la plaza de Santa María del Mar había previsto un quiosco. Como en el Paseo Marítimo de la Barriada de la Paz, en La Caleta y en el Parque de Varela. Eran quioscos fácilmente desmontables, ¿recuerdan? Pero ahora que el de Varela se ha quedado sin negocio por el fracaso de su proyecto hostelero, no hemos visto a nadie con las herramientas para desmontarlo.
De todos aquellos quioscos el que llamaba más la atención era el de Santa María del Mar. Por su privilegiada ubicación, porque en los bajos de la plaza había espacio para el equipamiento y porque detrás de todo estaba un hostelero muy cercano al régimen. Ese que calificó a los que protestamos contra aquella usurpación del espacio público de viejos y jipis ¿recuerdan?
Como yo no estaba en ninguna de las dos categorías, puedo alegrarme hoy, varios años después, de que nos saliéramos con la nuestra. De que aquella plaza se reurbanice sin regalársela a nadie, sino para el disfrute de los gaditanos y los que nos visitan.
Una vez más, se demuestra que quejarse sirve de algo. Que nuestro compromiso ciudadano no se detiene con votar en las elecciones sino que debe ser exigente. Hoy, tres años después, ese compromiso se mantiene, polarizado en el gran contenedor que denominan 15 M y que sirve para exigir un espacio público en el barrio de La Viña, la apertura del Centro de Día de Mayores o la recuperación del edificio de Valcárcel.
Quedan tantos espacios que salvar y recuperar, pero de vez en cuando sirve recodar que antes del 15M ya había movimientos ciudadanos en la calle exigiendo lo que consideran mejor para la ciudad. En La Caleta, con el tranvía, la Aduana o Santa María del Mar. En ocasiones, incluso, estos movimientos logran hacer rectificar al siempre reticente teofilismo. Me alegro.