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jueves, 24 de septiembre de 2015

On air: Un día para la historia

Hoy no soy nada original. Le robo el título al Diario de Cádiz para un tema muy trillado, la apertura del Nuevo Puente. Pero creo que hechos como este ocurren en Cádiz dos veces en la Historia. Por eso no se explica bien la forma en la que se ha organizado la inauguración. O quizá sí se explica muy bien.

Si fuera un columnista original, de esos opinadores de calidad, hoy me inventaría alguna estupenda columna para hacerme el interesante y no hablar del puente. Pero no. Soy un tipo demasiado previsible y monótono como para escapar del tema de conversación de todos los gaditanos: la inauguración del segundo puente. 
Ciertamente, todo lo que pueda decir no es mejor que la frase que le leí ayer al genial Pedro Pablo Hidalgo, por cierto, muy recomendables sus viñetas en Contexto. Decía el gran peripol que Cádiz es la ciudad donde los puentes se hacen con lentitud, y sus inauguraciones con precipitación. Algo de eso hay. 
Porque el viernes pasado nos enteramos, de estrangis y por la agencia EFE que el día designado por Rajoy para inaugurar esa infraestructura impulsada en todo momento por la simpar ex alcaldesa Teófila Martínez era el 24 de septiembre. Por la agencia EFE nos enteramos nosotros, el alcalde de Puerto Real, el de Cádiz y Susana Díaz. De los tres, el primero ha decidido no acudir al acto en señal de protesta por la falta de respeto que el Gobierno ha mostrado con los representantes de los municipios. 
No le falta razón a Antonio Romero. Inaugurar la mayor infraestructura construida en España en los últimos años y organizarlo a la prisa, sin lealtad institucional es un despropósito. Como lo es que la única que supiera de la inauguración fuera la ex alcaldesa de Cádiz y sus declaraciones acompañasen la nota de prensa de EFE. 
Supongo que por nuestra forma de ser y nuestro carácter festivo la mayoría de los gaditanos deseábamos otra cosa. Un acto más simbólico, un cruce a pie de los ciudadanos de las localidades que une el puente, un gesto distinto al del mero corte de cinta. Tantos años esperando, tanto dinero malgastado, aunque de eso hablaremos más adelante, para que todo se resuma con una visita de Rajoy. 
Dentro de unos años todos recordaremos donde estábamos el día que abrieron, al fin y al cabo la inauguración es la apertura, el segundo puente. Recordaremos, incluso, cuando lo cruzamos por primera vez y con quién. 
De todas formas, ayer me surgía a mi una duda. ¿Creen que si el pasado 13 de junio no hubiera habido cambio en el sillón de Salvoechea la inauguración habría sido así de sobria? Yo me malicio que no. Porque al final da la impresión de que para algunos este no es el puente de Cádiz, sino su puente.

martes, 1 de septiembre de 2015

90 años de Radio Cádiz

Diría que mi primer recuerdo radiofónico es la voz de Juan Manuel Pedreño narrando los goles del Cádiz en Zaragoza, una de las pocas veces que el Cádiz de aquella época ganaba lejos del Estadio Carranza. Bueno, tanto no ha cambiado la vida a pesar de los años que han pasado.

Sin embargo, no estoy completamente seguro de que yo escuchara aquellos goles. Sí sé que leí después la historia y quizá, por eso, identifico la radio con aquel día. Tampoco estoy seguro de que escuchase a Carmen Coya o a Pepe Benítez desde el Gran Teatro Falla en las sesiones de tarde. Eran otros tiempos en los que el Carnaval sólo llegaba por el oído y lo mismo a las 5 que a las 10.

Con total certeza, sí recuerdo escuchar en el mediodía a Teo Vargas y una curiosa tertulia que tenía. Levante y Poniente se hacían llamar. Eran los tiempos de Irigoyen y el Cádiz en Primera. Lo escuché en un Walkman lo que indica que, sin duda y a pesar de que me sigan confundiendo en la universidad con un alumno, me estoy haciendo viejo.

Aquellos eran los primeros días en los que yo tenía potestad de elección en la radio y osaba a escaparme de la tiranía que mi padre había impuesto con Luis del Olmo. No sé por qué, pero desde el principio yo preferí la SER, especialmente Iñaki, De la Morena y la gente del Carrusel. 

Sin embargo, gracias a mi padre, he sido siempre más de radio que de televisión, sobre todo en los años de instituto y universidad. Nada de radiofórmulas, el 90.8 de la FM o el 990 de la AM puesto en el aparato que había encima de mi cama y así echaba el día, mientras que, al mismo tiempo, pasaba apuntes, resolvía problemas o salía a correr.

Sin embargo, lo que más me gustaba de la radio era su emisión desde Cádiz y mi voz en la radio es la de Carlos Alarcón. Ya sé que no es lo habitual, pero mis recuerdos de radio más agradables los uno a sus retransmisiones con Antonio Hernández Rodicio desde el Gran Teatro Falla o a su Hoy por Hoy con Manolo Camacho que entonces, con dos gaditanos de pro cada uno a su manera, era, sin lugar a dudas, el programa más gaditano de la radio difusión mundial.

Recuerdo a Angel Mozo Polo, recientemente fallecido, Eduardo Lumpié, Juanelo, el Libi, el Marques de la Calle Sagasta, Jesús del Río, las tertulias con Fernando Santiago, Julio Braña y Jose Berasaluce, entre otros. Eran tiempos en los que la programación local llegaba a medio día y por la tarde y yo siempre que podía me enganchaba. Hasta aprendí de Semana Santa con aquella Cruz de Guía a pesar de que mi interés por la Semana Santa era tan limitado como el que tenía por el paleolítico inferior.

Después, con aquella percha, comencé a familiarizarme con otras voces, como la de Fernando Pérez Monguió, Francisco José Román o Jose María Ruiz. Y más tarde llegó Pedro Espinosa cuya voz me traía ecos de mi tiempos de instituto.

Por eso, el día que sonó el teléfono en mi casa y Carlos Alarcón me ofreció participar en Radio Cádiz no dudé ni un segundo. Para mi era un enorme orgullo colaborar en el programa que, como oyente, ya era mío. Y lo sigue siendo por la plena libertad que me conceden cada jueves. Y lo será hasta que ellos quieran.

Gracias a eso he conocido a algunos de los nombres que he mencionado antes y también a otros que llegaron después como Libertad Paloma y Natalia Perales, Ignacio de la Varga o Julio Camacho. Y por supuesto, a Lourdes Acosta, la jefa, siempre amable y cercana.


Hoy Radio Cádiz cumple 90 años y quiero felicitar a todos los que la hacen y la han hecho en estas nueve décadas. Al fin y al cabo, cada vez que voy, me siento como en casa. Además, como oyente, muchos años antes de permitirme hacer oír mi voz, Radio Cádiz ya era mi radio. Felicidades.

jueves, 18 de junio de 2015

On air: Adiós

Hoy me tocaba la primera columna en Radio Cádiz con Kichi en la alcaldía. Pero como Yolanda Vallejo ya hizo esta maravilla el domingo, pues he preferido pensar que tocaba la última con Teófila Martínez fuera del sillón de Salvoechea. Y a ella ha ido mi carta.

Estimada señora:
Ahora que todo el mundo le escribe al nuevo, yo he preferido dedicarle mi columna a usted. Al fin y al cabo la educación requiere despedirse del que se marcha. Además, de lo que había que decirle al nuevo es difícil mejorar lo que hizo Yolanda Vallejo el domingo en La Voz. 
Comprenderá que me sienta raro. Es mi primera columna que se emite en Radio Cádiz sin que en San Juan de Dios haya nadie pendiente para ver qué digo. Han sido muchos años. Veinte años es demasiado tiempo para cualquier proyecto político y mucho más para uno tan personalista como el suyo. 
No se lo reprocho. La ciudad le votaba y usted seguía presentándose: pero le ha perdido la soberbia. Una retirada a tiempo y quizá ahora tendríamos un debate sobre si el nuevo puente debe llevar su nombre. Debate al que yo me sumaría, por cierto. Usted ha sido mi alcaldesa aunque nunca la haya votado. Y se ha merecido siempre mi respeto aunque nunca haya comulgado con su forma de hacer las cosas. Aunque su gente me haya vetado para intervenir en Onda Cádiz. Aunque hayan llamado a todos los sitios en los que opinaba para pedir mi cabeza. 
Por eso me sorprendió su falta de elegancia el día 13. Ni siquiera felicitó al nuevo alcalde en su discurso. Podría haberse fijado en Jose Blas Fernández, al que yo siempre he criticado pero que estuvo señorial ese día. Por cierto, ya que estamos tampoco me gustó el tratamiento que recibió cuando abandonó el Ayuntamiento. No es de recibo. Por un momento pensé que la turba iba a hacer como en Iraq con la estatua de Sadam Hussein e iban a tirar abajo las pantallas. Pero no, se han conformado con quitar la publicidad institucional. 
Ya los balances los han hecho otros. Ya sabemos que Cádiz ha cambiado, el soterramiento, el segundo puente y su gusto por las obras públicas. Yo, qué quiere que le diga, sigo estando más preocupado por la pérdida de población y por el mantenimiento de los niveles de desempleo. Y por la deuda pública que deja, engordada por su aparato de propaganda. 144 millones de euros se ha gastado en autobombo. Cien millones de pesetas al mes. Si hay que aumentar la deuda que sea pagando alquileres a quien no puede. 
Con todo le deseo que le vaya bonito. Ojalá la nombren ministra de Fomento y venga a la inauguración del segundo puente. O que descanse con su familia. Al fin y al cabo, cuando el tiempo pase se le recordará con más cariño. Mire a Carlos Díaz.

jueves, 22 de agosto de 2013

On air: Eppur si mouve

El Entierro de la Caballa iba a servir de homenaje
a un concejal del Ayuntamiento pero la presión popular
lo ha evitado. Foto: lavozdigital.es
La ciudad del pasotismo parece que se mueve. No son muchos, de momento, pero la fuerza de las redes sociales y algunos puntos de reunión como cadizdirecto.com o Con el Ayuntamiento de Cádiz, no, están generando ciertas sinergias entre los que ya están hartos del Teofilato. Los ejemplos se suceden y esta semana la victoria de los insurrectos ha sido paralizar el homenaje al Teniente de Alcaldesa de Hacienda.

Algo se mueve en Cádiz. No sé si será la decepción de un Doce pobre, la desesperación de una crisis que deja sin esperanzas o el fenómeno de las redes sociales. La cuestión es que este agosto hemos sido más conscientes que nunca de que empieza a conformarse una masa social crítica. La ciudad que sonríe tenía mucho de conformista pero parece que se acabó el pasotismo. Y el principal objetivo es el Ayuntamiento. 
Colectivos como los parados de Cádiz, los desempleados de la industria naval o las trabajadoras de la limpieza llevan meses planteando sus reivindicaciones en la ciudad. Pero la mejor individualización fue la de Inma Michinina que se convirtió en un fenómeno viral gracias a su discurso crítico y certero. Con sus contradicciones, que todos tenemos, es un buen ejemplo de este movimiento. Tanto ha sido así que el siempre acomodado equipo de gobierno municipal tras Michinina decidió restringir el aforo y la participación en los plenos. 
Después está Karlos Puest. Emplea un estilo deleznable lleno de insultos e improperios con argumentos muy débiles que representan los peores estereotipos del gaditano. Con todo y con eso ha conseguido convertirse en otro fenómeno mediático veraniego con un vídeo sobre Gibraltar. Antes ya tuvo sus más y sus menos con un Teniente de Alcaldesa al que tanto molestó un vídeo monográfico que se plantó en el Juzgado. Algo parecido a lo que había hecho meses antes otro Teniente de Alcaldesa. Lo dije antes y lo repito ahora, un concejal que denuncia a un ciudadano tiene que tener razones de gran peso. Veremos lo que dice la Justicia. 
Mientras, al Teniente de Alcaldesa le había confeccionado un homenaje popular en el Entierro de la Caballa, pero, de nuevo, la movilización ciudadana ha tumbado la idea. Este señor que lo mismo pregona la Semana Santa que la Navidad no podrá disfrutar de su homenaje caletero. Las agrupaciones participantes se negaron y hasta la presentadora, Ana Barceló, a la que le sobra experiencia y dignidad para tener que tragarse un sapo como ese, dijo que con ella no contaran. El movimiento ciudadano, de nuevo obliga a cancelar el homenaje. Curioso el papelón del Club Caleta que es incapaz de mantener su presunto criterio, porque si ellos creen que el hombre de los mil cargos merece un homenaje, lo merece con o sin contestación en las redes sociales. Supongo que habrá aquiescencia municipal que prefiere resguardarse de un posible rechazo público. 
Está claro que ya no se sienten tan cómodos en la ciudad, que parece que muchos gaditanos han abandonado por fin el conformismo. Sólo falta confirmar que esta ola de hartazgo se canalice por algún partido en las elecciones. Si no, si el partido ganador vuelve a ser el de la abstención, repetiremos cuatro años más de lo mismo.

jueves, 9 de mayo de 2013

On air: Susana miss Universo

La noticia de que la Junta de Andalucía va a garantizar tres comidas a los escolares andaluces es excelente. El problema es que mirando la letra pequeña la Junta se ha olvidado de los inmigrantes en situación irregular y de sus hijos. No es algo nuevo, porque ya están estas personas fuera de las ayudas relacionadas con los colegios andaluces. La situación la ha denunciado, entre otros, APDH-A y a mi me ha hecho surgir la necesidad de denunciar esta hipocresía, en la persona de quien más se ha señalado presumiendo del nuevo Decreto, Susana Díaz.

Como si fuera una candidata a Miss Universo en la entrevista ante el jurado, Susana Díaz ha manifestado su deseo de acabar con el hambre. El hambre en Andalucía, concretamente; y, para ello, promete tres comidas al día a los escolares andaluces.
Tan loable objetivo admite poco nivel de crítica. Que haya niños que pasen hambre supone la más grave puesta en cuestión de nuestros principios esenciales y que el hambre no se produzca en desiertos lejanos ni en dictaduras sanguinarias sino entre nuestros colegiales, exige acciones contundentes. Con todo, los hay que cegados por las siglas de su partido son capaces de comparar comer con tener una bicicleta. Esos quedaron tan retratados con sus argumentos que no merecen más comentarios.
Si acaso, se le podría plantear a la Lula de Triana que ella pertenece al partido que lleva 30 años ininterrumpidos gobernando nuestra Andalucía y que, si a estas alturas, hay niños en nuestra tierra que pasan hambre los principales responsables se sientan con ella en el Consejo de Gobierno o en los Congresos del partido que Susana gusta tanto de controlar.
Pero curiosamente, en ese planteamiento contra el hambre, el PSOE andaluz ha olvidado a una parte de la población que reside en nuestros municipios: los inmigrantes en situación irregular o, en este caso, sus hijos. No es algo nuevo, con la normativa actual estas personas no pueden recibir en Andalucía ayudas para las guarderías, ni becas de comedor, ni programas extraescolares. La desatención se convierte en persistente cuando el proyecto de decreto contra la exclusión excluye taxativamente a estas personas de las ayudas, entre las que destacan las tres comidas diarias.
Ya ha pasado con la atención sanitaria. El discurso inicial fue aquel de que en Andalucía a nadie se le iba a negar la atención sanitaria. La realidad es que para un inmigrante en situación irregular conseguir que le atienda un médico en un ambulatorio andaluz en una carrera de obstáculos que muchas veces no acaba bien. Pasará como en Baleares, cuando haya un muerto por falta de atención se rasgarán las vestiduras.
En todo caso, el ejemplo de las tres comidas es paradigmático. Quieren acabar con los niños que pasan hambre en Andalucía y se olvidan precisamente de los que están en peor situación, aquellos cuyos padres no pueden trabajar legalmente. Tan preocupados por el hambre no pueden estar cuando excluyen los más excluidos de los excluidos. O quizá no les interese tanto acabar con el hambre en Andalucía como mostrar ante la opinión pública una sensibilidad social impostada. Más o menos como la candidata a Miss Universo en la entrevista ante el jurado. 

viernes, 12 de abril de 2013

On air: La Junta de Andalucía o el difícil camino entre la norma y la realidad.


Cuando leí la referencia de las medidas que la consejera Cortés anunciaba para el nuevo Decreto sobre la función social de la vivienda me pareció fantástico. Son las decisiones que se esperan de un gobierno que se declara de izquierdas. Lo que pasa es que después recordé tantos y tantos desastres de gestión que acumula la Junta de Andalucía y se me pasó la inflamación de alegría. Una cosa es aprobar normas y otra aplicarla. Y si no que se lo pregunten al drago del callejón del Tinte. Una cosa es que lo conviertan en Bien de Interés Cultural y otra que muevan un dedo por evitar que se caiga.

Recuerdo que el 26 de marzo del año pasado me alegré. Me alegré de que la ola ultraliberal no inundara las calles de mi Andalucía. Me alegré de que mi tierra hubiera apostado por un giro hacia el lugar al que parecía que nadie giraba, hacia la izquierda. Esperaba que un gobierno entre el PSOE e Izquierda Unida planteara una realidad alternativa, otra forma de hacer las cosas. Lo esperaba para días como hoy en el que el BOJA publica el Decreto sobre la función social de la vivienda cuyo contenido, a estas alturas, es de sobra conocido. Paralización de desahucios en casos de riesgo de exclusión y sanciones a los bancos e inmobiliarias que no pongan en el mercado las viviendas de su stock.
Este tipo de medidas son las que se esperan cuando una formación que se denomina de izquierdas entra en un gobierno. Medidas reales para proteger a los más débiles y poner límites al capitalismo desaforado, al menos, en relación con los bienes de primera necesidad, como la vivienda. Cuando se cabalga en esa dirección es lógico que ladren. Se oyen las voces de quienes utilizan la Constitución para lo que les conviene, los de la lectura sesgada. Esos que nunca se han fijado en el artículo 33 que establece que la función social de la propiedad delimitará su contenido. O que el artículo 47 que consagra el derecho a una vivienda digna.
Pero no nos llevemos a engaño. Estas medidas tienen un recorrido limitado. Y no lo digo sólo por el hipotético recurso que puede presentar el Gobierno del Estado. Lo digo porque su aplicación depende de la Administración autonómica andaluza que es especialmente caótica e ineficaz.
Las muestras en Cádiz son múltiples. El museo del Carnaval, la residencia de Tiempo Libre, la ciudad de la Justicia son proyectos que la Junta ha sido incapaz de sacar adelante. Resulta ridículo que Teófila y sus medios de cabecera tengan que inventarse algunos cuando existen tantos ejemplos reales.
El último caso palmario lo tenemos con la gestión del fallecimiento del drago. La falta de protección de un BIC pese a las denuncias muestra la dejadez que sólo pudo empeorarse por el desastre representado en la Delegada de Cultura. Saucedo hija primero negó la condición de BIC al drago, a la vez que aseguraba contar con informes y expertos canarios que atestiguaban un plazo de cuatro meses para trasplantar el centenario árbol. Nada de lo que dijo era cierto. Pero no pasa nada. Si en esta Andalucía tuviéramos el mínimo de exigencias sobre la capacidad de nuestros gobernantes Saucedo no seguiría ni un día más en su puesto, pero seguirá. Y nuestra Junta de Andalucía seguirá funcionando igual, aprobando normas que nunca se hacen realidad. Es lo que pasa cuando sustituyes el mérito por el carné del partido y la capacidad por ser hija de.

jueves, 4 de abril de 2013

On air: Independientes

La columna de hoy está dedicada al nacimiento de un nuevo periódico en Cádiz: El Independiente de Cádiz. Desde que supe que su primer número saldría en miércoles pensé en dedicarle mi columna del jueves. Lo tenía claro hasta que ayer leí este comentario del gran Pepe Landi y me lo pensé dos veces porque cuando los grandes gurús hablan los aprendices de brujo deberíamos callar. Sin embargo, el propio Pepe me dijo que quería leer mi opinión sobre el tema así que decidí escribir unas líneas. Después, releído no sé si es demasiado elogioso e, incluso, un poco injusto con los profesionales de los otros periódicos que se esfuerzan en hacerlo lo mejor posible. Pero, con todo, creo que he dicho todo lo que quería decir sobre el tema, que no es poco.


La primera vez que oí hablar de El independiente me pareció una locura. Poco después me lo contó uno de los protagonistas con una paellera de por medio. A mi interlocutor le dije que era un proyecto maravilloso pero en mi interior seguía pensando que era una quimera. No era hipocresía. Mi ordenada cabeza de jurista, con sus plazos, sus impuestos y las obligaciones sinalagmáticas jamás se embarcaría en un proyecto así. Sin embargo, mi corazón de comuna y mi alma de periodista frustrado me llevan a desear con fervor que el proyecto salga bien.
Porque no me dirán que el proyecto no parece una locura. Es apostar por la triple decadencia: prensa, papel y Cádiz. Supongo que eso es lo que diferencia a los intrépidos de los cobardes como yo. Arriesgarse con valentía en aquellas situaciones que parecen menos propicias.
Sin embargo, otros factores invitan a pensar que se trata de un maravilloso sueño. El método cooperativista se plantea como la única alternativa posible para generar empleo en un sector tan golpeado por el paro como el periodismo. La libertad que se desprende de no tener patrón ni rey en estos tiempos en los que la publicidad institucional y los gabinetes de prensa han fagocitado la independencia es una invitación a soñar. Son elementos que invitan a adoptar el proyecto como propio aunque no participemos en él más que como humildes lectores.
Porque un periódico es algo más que una simple empresa. Un periódico es soporte fundamental de la democracia, garante de la libertad de información.  Pero no nos engañemos, un periódico también es un medio de influir –en la política, en las empresas, en la sociedad-, y un negocio que se fundamenta en vender ejemplares todos los días.
Como lector, espero que los ideales que alumbran al Independiente se mantengan en el tiempo. Que den voz a los ciudadanos, al tejido social; que abandonen el discurso partidista, pero que no mantengan la equidistancia que es tan criticable como el sectarismo. También espero que no caigan en el sensacionalismo, que preponderen los análisis serios, los reportajes en profundidad, las entrevistas sin preguntas pactadas. Y si pueden, que saquen a la luz esas noticias que los poderosos mantienen ocultas con su dinero, público o privado.
Tengo amigos embarcados en el proyecto y, por ellos y sus familias, deseo que todo salga muy bien, que la osadía triunfe ante la lógica. Pero también lo espero por mí, como ciudadano, y por esta ciudad tan viciada, tan caduca. Larga vida al Independiente y a todos los osados que se arriesgan.

martes, 19 de marzo de 2013

On air: Sólo dos cosas buenas

A veces pienso que siempre estoy criticando, que siempre cuento las cosas malas que pasan. No es que me esfuerce, me sale solo porque la situación es lo que pide. Veo tantas situaciones difíciles que es mucho más fácil reflejar estas que encontrar unas buenas noticias. Esta semana, sin embargo, he aprovechado que habían coincidido dos buenos proyectos, aunque sólo fueran proyectos, para contar dos cosas buenas en mi columna de Radio Cádiz. Eso sí, sólo dos cosas buenas.


En los casi cuatro años que llevo haciendo estas columnas para Radio Cádiz, siempre ha primado una visión crítica. Han sido pocas las ocasiones en las que he utilizado este espacio de libertad que me brinda la SER para ensalzar la figura o la acción de alguna persona. No es que yo sea un tipo resentido ni pesimista, al menos no me tengo por tal, es que ha coincidido con los que probablemente hayan sido los cuatro años más convulsos, duros y deprimentes de la historia reciente de España.  
Esta semana, no obstante, he decidido destacar dos noticias buenas. No me faltan motivos para hacer crítica. De hecho, ahora mismo están los compañeros de Navantia encerrados exigiendo barcos con los que hacer sudar su frente para ganarse el pan. También estamos de protesta universitaria contra las políticas liberales de un gobierno que no quiere que la Universidad siga siendo la escalera de ascenso social de los hijos de la clase obrera. Pero ya digo que hoy prefiero centrarme en dos buenas noticias. 
En primer lugar la decisión del Ministerio de Defensa de ceder al Servicio Andaluz de Salud el Hospital de San Carlos. La vieja aspiración de los cañaíllas se ha hecho realidad para mejorar el mapa sanitario público de nuestra provincia y reducir el papel de la sanidad concertada que, comparativamente, aquí es seis veces superior al resto de las provincias andaluzas. Quedan flecos por cerrar, pero es un magnífico primer paso. 
También me parece una buena noticia la decisión de la Junta de Andalucía, de utilizar el terreno de la Residencia de Tiempo Libre para uso hotelero y comercial. El proyecto anterior de ubicar allí equipamientos administrativos era un auténtico ataque a la capacidad de generación de empleo turístico en una de las zonas más importantes de nuestra ciudad. 
Es cierto que lo que se anuncia es el primer paso, sacar a concurso el proyecto, pero la nueva dimensión del proyecto ofrece esperanzas para reactivar, aunque sea mínimamente, la economía turística de la ciudad. Además, un concurso público, nada de tejemanejes y regalos como los planteados por el gran capo de la sanidad concertada. 
Sólo queda esperar que ambos proyectos se desarrollen con celeridad. Ayer mismo paseaba por la puerta de la Ciudad de la Justicia y su cartel que amarillea. O el Olivillo, la Escuela de Náutica, el Pabellón Portillo, el Centro del Mayor de Loreto-Puntales, la nueva Guardería y tantos proyectos cuya efectividad se eterniza. Lo sé, eso es volver a ofrecer una visión pesimista, pero es que son tantos los ejemplos y las situaciones insoportables que hasta el día que quiero hablar destacar dos buenas noticias tengo que acordarme de muchas malas.

jueves, 6 de diciembre de 2012

On air: La Constitución en el día de hoy

El ejemplar de la Constitución con pastas amarillas que
teníamos en casa.
Foto: leccionesdehistoria.com
Cuando te toca hacer un comentario en la radio el 6 de diciembre hay pocas cosas mejores que hacerlo sobre la Constitución. Y más en mi caso que tengo una relación muy especial con el texto del 78: la de un amante defraudado.


Recuerdo aquel ejemplar de la Constitución con pastas amarillentas que guardábamos en el cajón del mueble de la entradita. Era curioso en una casa en la que seguramente no había ningún otro texto legal y pese a que ninguno de los miembros de la familia había superado el mero trámite de ojearla, allí estaba la Constitución del 78 a la que siempre me identificaron como símbolo de libertades y de ruptura con un tiempo que no convenía repetir. Su presencia y la coincidencia de que naciéramos en el mismo año me propiciaron siempre una relación especial con la Constitución. Por eso, cuando comencé a estudiar Derecho en Jerez me centré en el Derecho Constitucional al que dediqué varios años de mi vida profesional. 
Una de las cosas que me interesó siempre sobre la Constitución fue su reforma. O la ausencia de reforma. La Constitución se había convertido en un texto casi sagrado, prácticamente inmodificable que, pese a sus deficiencias notables, pese a sus concesiones al pasado, pese a sus anacronismos, era un referente por haber generado el consenso de la mayoría de españoles. En el imaginario colectivo se aceptaban sus defectos porque resultaba el elemento aglutinador, el tótem sobre el que sustentaban el período más prolongado de democracia y libertades. 
Pero todo eso saltó por los aires hace un par de veranos cuando PSOE y PP modificaron la Constitución en menos de un mes. Y lo hicieron para dinamitar el Estado del Bienestar, nuestro Estado Social y de Derecho sometiéndolo a los designios del poder económico europeo. Todos los poderes públicos quedaban sometidos al cumplimiento del déficit. La Constitución consagraba los derechos de los especuladores capitalistas internacionales por encima de los de los ciudadanos españoles. 
Desde entonces la Constitución muestra avergonzada sus costuras. Cinco millones de desempleados frente el derecho al trabajo. Cientos de miles de desahucios frente al derecho a la vivienda digna. Mossos de escuadra y banqueros indultados frente a la independencia del poder judicial. La cadena perpetua frente al carácter reeducador de las penas. La amnistía fiscal frente al carácter progresivo del sistema de impuestos. Es por eso que la Constitución se ha convertido en un elemento político a utilizar según convenga al político de turno. Los mismos que ponen el grito en el cielo porque los nacionalistas catalanes pretenden saltársela nada dicen del resto de artículos que se ven vulnerados día tras día. 
El día 6 de diciembre ha sido un día de celebración durante muchos años. Debe seguir siéndolo. Pero ahora hay que convertirlo también en un día de reflexión para recuperar el valor aglutinador de la Constitución y eso pasa por exigir su cumplimiento íntegro y su reforma.

jueves, 15 de noviembre de 2012

On air: Mis paradojas ante la Cumbre

Una de las cosas que no me gustan de la Cumbre:
el monumento del Bicentenario.
Foto de lavozdigital.

Ya pasó la Huelga General. Como siempre, baile de cifras, unos pensando en los que no permiten a sus trabajadores ejercer su derecho, otros insistiendo en los que coaccionan a los que van a trabajar. Lo de siempre, vamos. Y en estas Cádiz se planta ante la Cumbre Iberoamericana. Y a mi me surgen muchas dudas. Dado que carezco de la seguridad del pensamiento único, sea de un lado o de otro, veo muchas cosas que no me gustan, pero me gusta que se celebre la Cumbre. Un poco la propia esencial del título de este blog. Lo trato de explicar en la columna de hoy aunque no sé si me explico bien.

No tengo clara la utilidad de una Cumbre Iberoamericana. No creo que sólo sea cosa mía. Incluso sus propios protagonistas cuestionan el formato y el sentido de una reunión de este tipo. Desde el famoso “¿Por qué no te callas?” la imagen que se transmite parece recordar más tiempos pretéritos en los que los virreyes rendían cuentas al imperio colonial que una reunión de iguales. Durante dos décadas España le ha dado la espalda a Iberoamérica enfrascada como estaba en su nueva condición de rica europea y ahora se somete para tratar de recuperar vínculos históricos. Resulta paradigmático oír hablar al ministro Margallo de establecer vías para la emigración de españoles a Hispanoamérica cuando durante estos años se han puesto todos los obstáculos posibles, y se siguen poniendo, a la llegada de los habitantes de estos países a la Madre Patria.
 No soporto la marginación histórica que en este tipo de contextos sufren los pueblos indígenas. De todos los presidentes que vienen a Cádiz, sólo Evo Morales y Ollanta Humala tienen ese origen. Mientras, en Chile, Honduras o Guatemala, por poner tres ejemplos, los descendientes de los primitivos habitantes de esas tierras sufren la explotación y la violencia institucionalizada de sus gobiernos.
No me gusta que mi ciudad esté tomada por la policía. Parece sitiada, doscientos años después. En un momento en el que la seguridad se basa más en la inteligencia y en la investigación, nos volvemos a encontrar con demostraciones de fuerza que no contribuyen a la prevención sino, en todo caso, a la represión. Todo ello sin olvidar el gasto que supone para las depauperadas arcas públicas movilizar a tantos agentes.
No entiendo la razón que ha llevado al Subdelegado del Gobierno a prohibir la Cumbre Alternativa que se iba a celebrar en la Facultad de Filosofía y Letras y desterrarla hasta Puerto Real. Ya sabemos que a este Subdelegado le gusta mucho prohibir y que, con tanta prohibición, se ha encontrado con varias sentencias judiciales que le afean ese exceso de celo. Se sabe que en la Cumbre se hablará, entre otras cosas, de la droga en general y de la coca en particular. No sabemos si el Subdelegado tiene una ponencia sobre cómo perder 300 kilos de cocaína y no dimitir.
Y dicho todo esto, si la Cubre ha de celebrarse, me alegro de que sea en Cádiz. Es, sin lugar a dudas, el gran éxito de este Bicentenario. Durante dos días, Cádiz alcanzará una repercusión internacional de la que ha carecido el resto de la conmemoración. Estoy seguro de que los gaditanos estarán, como siempre, por encima del evento y dejarán el nombre de Cádiz en todo lo alto. Otra cosa es que cuando todo esto se acabe, tengamos que comenzar a pedir cuentas a nuestros gobernantes.